Cuánto cuesta una web inmobiliaria (y qué deberías pagar)
Diseño a medida, WordPress con plugins o plataforma con cuota: lo que cuesta cada opción y los gastos que no se ven.

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Preguntar cuánto cuesta una web inmobiliaria es como preguntar cuánto cuesta un local: depende de lo que incluya y de lo que tengas que poner tú después. Para comparar bien, hay que sumar lo que pagas el primer día y lo que pagas cada mes durante dos o tres años, que es lo que vas a tener la web.
Cuánto cuesta una web inmobiliaria según cómo la hagas
Hay tres formas de tener web, y cada una reparte el coste de una manera distinta.
Diseño a medida
Una agencia de diseño te hace una web solo para ti. Es la opción más cara al principio y, si quieres buscador, fichas, filtros y un panel para publicar, también la más larga de desarrollar. Después hay que pagar alojamiento, mantenimiento y cada cambio que pidas. Tiene sentido para redes grandes con necesidades muy concretas; para una agencia de uno a veinte agentes, suele ser pagar por reinventar algo que ya existe.
WordPress con plantilla y plugins
Parece barata: una plantilla inmobiliaria y unos cuantos plugins. Pero cada plugin tiene su licencia anual, las actualizaciones a veces rompen cosas y la seguridad es cosa tuya. Si nadie hace el mantenimiento web, en dos años está desactualizada y es más lenta. Y lo que no trae la plantilla (CRM, visitas, idiomas, feed para portales) son más plugins o más programas.
Plataforma con cuota mensual
Pagas una cuota fija y tienes la web, el alojamiento, las actualizaciones, las copias de seguridad y el soporte. No pagas un desarrollo a medida, y cuando la plataforma mejora, tu web mejora con ella sin que hagas nada. La contrapartida es que no es una web hecha desde cero: eliges entre diseños y la adaptas a tu marca.
Los gastos que no aparecen en el presupuesto
- Tu tiempo. Cada hora peleándote con la web es una hora sin captar ni enseñar casas.
- Las herramientas aparte. CRM de compradores, agenda de visitas, envío de emails, traducción, feed para portales. Si la web no lo incluye, lo pagas por otro lado y además hay que conectarlo.
- Los contactos que se pierden. Una web lenta o que se ve mal en el móvil tiene un coste que no sale en ninguna factura.
- El cambio de proveedor. Si un día cambias, ¿te puedes llevar tus propiedades? Pregunta siempre si hay exportación.
Cómo comparar un presupuesto de web inmobiliaria
Pide a cada opción el coste total a dos años con todo incluido. Una tabla sencilla ayuda:
| Concepto | ¿Incluido? | Coste si no |
|---|---|---|
| Diseño y montaje | ||
| Alojamiento, dominio y SSL | ||
| Mantenimiento web y actualizaciones | ||
| Copias de seguridad | ||
| CRM, visitas y avisos por email | ||
| Idiomas y feed para portales | ||
| Soporte |
Es la única forma justa de comparar un presupuesto web inmobiliaria con otro. Nuestros precios están publicados en precios, con todo lo anterior incluido y sin permanencia, y las funciones explicadas en funciones.
¿Cuánto deberías pagar?
Lo razonable es que la web te cueste bastante menos de lo que te deja una sola operación al año. Si con ella captas un par de propietarios más o cierras una venta con un comprador que llegó directo, ya se ha pagado. Lo importante no es el precio más bajo, sino que la web trabaje: que capte, que avise y que no tengas que estar pendiente de ella.
Preguntas que conviene hacer antes de firmar
- ¿Hay permanencia? ¿Qué pasa con mi web y mis datos si me voy?
- ¿Quién hace las actualizaciones y las copias de seguridad? ¿Cada cuánto?
- ¿El dominio está a mi nombre?
- ¿Cuántas propiedades y agentes incluye? ¿Qué pasa si crezco?
- ¿Incluye CRM, visitas, idiomas y portales, o son extras?
- ¿Cómo es el soporte: por email, por teléfono, desde el panel? ¿En qué horario?
Con esas respuestas por escrito, comparar presupuestos es sencillo y evitarás sorpresas en la factura del segundo año, que es cuando suelen aparecer los costes de mantenimiento web y las renovaciones de licencias.

